martes, 13 de abril de 2010

6-3. Victoria de cojones

Así fue, con un par de huevos. Cuando sólo tienes un cambio, cuando juegas sin portero, cuando el equipo está agotado, cuando las piernas no van y la cabeza tampoco... no te queda más que defenderte con todo y atacar con lo poco que te quede.

El Danzig, con solo seis jugadores y sin portero, tenía una papeleta a priori sencilla ante un equipo, La Cerveza Mecánica, de la parte baja de la tabla. Nada más lejos de la realidad. El tremendo calor agotó muy pronto a los albicelestes y LCM, con nueve jugadores, a punto estuvo de dar la sorpresa. Mucho se notó la ausencia de Paco, el héroe del Bernabéu, en el arco y mucho se echó de menos a Farruquito, en pésimas condiciones, para defender.

Con Alberto en la portería y el retorno de Diego, muchas semanas después, comenzaba el partido. El equipo apretaba bien arriba y LCM no llegaba. Fue así como a los pocos minutos César inauguraba el marcador en una buena contra albiceleste; el equipo entró en una fase de relajación y, dos minutos después, en una falta en contra, cantada monumental de Alberto, quitando la barrera, que supuso el empate de los "oranje". Diez minutos de partido y vuelta a empezar.

Korfax tomó los guantes y Alberto salió al campo. El partido era tremendamente impreciso, los dos equipos acumulaban fallos y parecía que nadie quería el partido. La primera parte moría sin remedio hasta que en un saque de banda, Diego servía en largo para Alberto, quien asistió para que Alfonso, completamente solo, adelantaba a los albicelestes. Los naranjas acusaban el golpe y, tan solo unos segundos después, de nuevo Alfonso, esta vez en jugada personal, ponía más tierra de por medio. Con 3-1 se llegaba al descanso.

Contrariamente a lo habitual, el equipo cambió radicalmente la cara en la segunda mitad. Los jugadores, muy blandos y agarrotados, veían a los naranjas pasarse el balón y llegar a puerta y, al minuto de juego, Alfonso (portero en esta ocasión), ya había abortado tres ocasiones rivales. El Danzig no se reponía y pronto llegó el 3-2. Esta vez fue Alfonso quien estuvo desafortunado en el despeje. Con el equipo completamente roto y agotado, LCM empataba en otra cantada de la defensa. Quedaban menos de diez minutos y el partido estaba muy cuesta arriba.

Pero el Danzig siempre vuelve. Una más que afortunada jugada de córner terminaba con el balón en el pie de Alberto que, con muy poco ángulo, adelantaba a los albicelestes en el primer disparo a puerta de toda la segunda mitad. Alfonso salió de nuevo al campo, Alberto volvió a la portería y el equipo empezó a defender como no lo había hecho en todo el partido. LCM acusó el golpe y, desfondado, se volcó en ataque. Pero los albicelestes se habían repuesto y ya no iban a permitir una sola ocasión más. Muy al contrario, Alfonso aumentaba las distancias en un barullo en el área y finalmente César, enorme, remataba con toda el alma al fondo de la red y sentenciaba el partido. Nueva victoria, tres puntos más, el equipo salta a la cuarta plaza (con un partido más) y se mantiene con muy remotas opciones, aunque reales, de terminar la liga en tercera posición. El último partido con Tres de Bastos debe servir para cerrar una magnífica temporada

EL UNO A UNO DE LOS ALBICELESTES

Alfonso: en esta ocasión el balón sí quiso entrar en las ocasiones que tuvo y terminó el partido con un hat-trick. Se desfondó en la primera mitad y ocupó el arco durante muchos minutos de la segunda con más aciertos que errores. En uno de los goles estuvo poco afortunado, si bien salvó a su equipo de haber encajado unos cuantos goles, manteniéndolo en el partido.

César: que enorme su final de temporada. Corrió, chilló, pegó, defendió y mandó como un coloso, sujetando la defensa en los últimos minutos. Le ha costado entonarse, pero sus dos goles fueron decisivos. Terminó agotado

Korfax: otra lección de saber estar. Como es habitual en él, se partió la cara con toda la defensa, asustó al rival, fue el referente arriba y tuvo algunas ocasiones, esta vez con poca suerte. En los minutos finales defendió con el alma la victoria. En los minutos que estuvo al arco echó el candado.

Óscar: al igual que todos sus compañeros, se movió por todo el campo y defendió el resultado como un león en los minutos finales. Lo mismo ataca que defiende y todo lo hace bien. Tuvo alguna ocasión, hizo un par de asistencias y terminó reventado.

Alberto: empezó como portero y un error suyo costó el empate. Se agotó antes de tiempo. Tuvo un remate de cabeza al larguero y puso el 4-3 en una jugada con algo de suerte. Terminó el partido al cuidado del arco y, aunque pasó algún apuro, estuvo muy bien arropado por sus compañeros.

Diego: volvía al equipo después de muchas semanas de ausencia. Se notó su presencia de manera muy positiva y, aunque en esta ocasión no anotó, va a ser fundamental para el final de liga y la Copa.

Farruquito: se cargó de tragos antes de tiempo y el equipo lo notó negativamente. Nunca tuvo opciones reales de entrar en el partido.

Paco: el día en que Dios decidió regalar el placer de la lectura al hombre, mandó un poeta urbano al mercado de los seguros. Inmensa su labor en la distancia, fue el protagonista de comentario y chanza en el vestuario albiceleste. Un crack necesario.

Chiqui: se echa de menos su garra en el campo. Las victorias no saben igual cuando hay ausencias en el vestuario. Se le espera para la Copa.

Chupa: se siguen echando de menos sus quiebros en una baldosa. Este año se lo hubiera pasado de puta madre. Se le espera para la cena.

2 comentarios:

cr9 dijo...

paco, cabron, saluda al campeon

DANZIG C.F.S. dijo...

vamos 4º pero todos los equipos tienen un partido menos, la quinta plaza esta asegurada y la cuarta no depende de nosotros, pero se puede conseguir.